martes, 30 de enero de 2018

Investidura de nuevos Caballeros y Damas del Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid.

El Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid, una vez obtenida la Real Venia de S.M. el Rey, Jefe Supremo de la Corporación, celebró en el Real Monasterio de la Encarnación el sábado 27 de Enero la ceremonia de ingreso de nuevos Caballeros y Damas de la corporación, siguiendo la tradición de conmemorar en esas fechas a sus patronos San Ildefonso y Nuestra Señora la Real de la Almudena. Los nuevos miembros del Real Cuerpo prestaron juramento ante el Presidente de la Corporación D.Juan Pelegrí y Girón, Vizconde de las Torres de Luzón.

Tomaron el manto de Caballeros D. Antonio Xavier de Barros Pereira Coutinho, D. Jorge Cologan y González-Massieu, D. Sergio de Rivas y Romero-Valdespino, D. Alonso de Gregorio y Viñamata, primogénito de la Casa Ducal de Medina Sidonia, D. Alonso de Orleans-Borbón y Goeders, primogénito de la casa ducal de Galliera, D. Enmanuel de Croy, Príncipe de Croy-Solre, D. Angelo Federico Arceli, D. Raul Vidal y Sepúlveda, D. Carlos Franco y Suances, Doña Beatriz Maza de Lizana y Madrigal y Doña Irene González-Arnao y Campos. 



A la ceremonia, que concluyó con un solemne acto religioso oficiado por el Capellán del Real Cuerpo y Capellán Mayor del Real Monasterio D.Joaquín Martín Abad, asistió el Duque de Medina Sidonia en nombre de la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España, estando representadas las siguientes órdenes y corporaciones: la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, las Reales Maestranzas de Caballería de Ronda, Sevilla, Granada y Zaragoza, el Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, el Estamento Militar de Gerona, la Real Hermandad del Santo Cáliz de Valencia, la Guardia Real, la S.O.M. de Malta por su Embajador en España y el Subpriorato Español de San Jorge y Santiago, la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén y la Orden Constantiniana de San Jorge.


Después del solemnísimo acto religioso celebrado tras la investidura, los Caballeros y Damas y sus invitados se trasladaron a la Real Gran Peña donde asistieron a un cóctel seguido de una cena. Al finalizar el Presidente del Real Cuerpo pronunció un breve discurso recordando los acontecimientos del año transcurrido, los principios caballerescos de la corporación, la exigencia de conductas ejemplares en todos los miembros y de su sumisión en la vida cotidiana a los más altos ideales y el compromiso del Real Cuerpo y de todos sus Caballeros y Damas con España, con la Corona y con S.M. el Rey, terminando con el tradicional brindis por S.M. el Rey y por España.